Ayer fui a la selva
- 5 may 2016
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Había una vez tres niños llamados Andrés, Marcos y Juan.
Ellos se despertaron en la selva. Se les ocurrió ir a buscar comida. Caminaron y caminaron hasta que encontraron una planta gigante. Juan movió la planta y se encontró una especie de t-rex.

El t-rex abrió su boca y todos corrieron. Por fin consiguieron estar en un lugar rodeado de plantas. Andrés empezó a decir que se escuchaban ruidos arriba.
Todos miraron para arriba. Había una araña gigante.

Ella les agarró y les puso en su tela de araña. Cuando miraron estaban enganchados a una tela de araña y se empezaron a preocupar.
Marcos sacó su cuchillo y cortó la tela de araña. Todos salieron disparados. Juan se pechó con alguien. Juan lo miró y era un troll.

Todos estaban perdidos hasta que vinieron un
dinosaurio y una araña.
La araña agarra al troll y lo engancha a la tela de araña, y el dinosaurio lo empieza a comer. Mientras ellos peleaban los tres chicos se fueron corriendo.
Entraron a una cueva donde había una calavera y pasaron la noche ahí.
Al otro día empezaron a investigar, y adentro de la calavera había un papel que decía "¿quieres salir de aquí?"
Todos decidieron que la cueva iba a ser su casa.
Un día se despertaron y la cueva estaba llena de dragones chiquititos.

Corrieron de ellos y llegaron a una montaña.
Decidieron que la cueva no iba a ser más su casa, así que construyeron una.

Después de trabajar horas y horas, decidimos ir a investigar. Mientras, todos pensábamos sobre la nota que encontramos.
¿Cómo íbamos a salir de la selva?
Tenía que haber alguna manera de salir de aquí. Teníamos que encontrar otra pista.
Buscamos y buscamos y no encontramos nada. Decidimos ir a la playa a patear rocas, y le tocaba a Juan.
Juan le iba a pegar con toda su fuerza a una, y cuando le pega se lastima.
Se escuchó un ruido metálico y todos empezamos a cavar y encontramos una radio.
Lo mejor de todo es que funcionaba, así que contactamos a los militares y les dijimos si podían ir a buscarnos.
Y así fue, vinieron los militares en un helicóptero. Mientra íbamos en el helicóptero, estuve pensando sobre la nota.
Nunca supe cómo la nota nos iba a sacar. Igual era para llamar a un t-rex y que nos sacara de la isla...
¡Nunca sabré para qué era la nota, pero por lo menos ya salí de esa isla!
fin








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